Es importante que esta noticia venga de Santa Cruz, la ciudad de los pingüinos, porque redondea un cuadro de encubrimiento oficial de los delitos que se cometen en ciertas jurisdicciones protegidas y que se corresponden con productos naturales argentinos devastados por industriales amigos del poder y contando con que por alguna razón fisiológica los que deben controlar miran para otro lado y con un ojo solo.
Con Indec o sin Indec todos sabemos que en Argentina mucha gente pasa hambre, y algunos no lo pasan porque se mueren hambrientos. Tirar cientos de miles de toneladas de pescado por año es, simplemente, un genocidio.
Que Dios y Nación se lo demanden, pero pronto!
Lea la nota completa aquí.
Con Indec o sin Indec todos sabemos que en Argentina mucha gente pasa hambre, y algunos no lo pasan porque se mueren hambrientos. Tirar cientos de miles de toneladas de pescado por año es, simplemente, un genocidio.
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